Bitácora
Viernes 20 de Agosto de 2010
Aquel primer día abriste los ojos cuando el reloj sentenciaba las cinco y media, por cada veinticuatro horas transcurridas, desde entonces hasta este día, tres son las que has dedicado a dormir. Cerraste los ojos a las tres de las siguientes veinticuatro. El espacio dispuesto debajo tus pestañas inferiores se hunde cada vez más, se torna amoratado, gris, las cuencas de aquellas ventilas también se hunden de a poco. Luces cansancio, reflejas fastidio, irradias pena, escasos gestos de amabilidad, mínimas sonrisas sinceras, mínimas también las hipócritas, problemas de diplomacia.
Agotada estás.
Tienes sueño.
¿Por qué eres atormentada?
Habiendo tantas almas buenas que viajan entre los mortales sabiendo el mundo un lugar hermoso que habitar, tu sólo te dedicas a complicarte la existencia. La vida no es fácil te decía. Deja el lugar que puede ocupar el otro.
Cuéntame un cuento te dijo Lucas a quien su rincón izquierdo que dobla por la ladera sur para descender por el desencadenado lineal de la no aurora no quiso hacer lo propio. Tienes miedo, sueño y hambre. Por un bistec, te ruego, ¡márchate¡, mejor así.
(Lamenta el retraso)
¿Quién demonios (perdón por la expresión), es Lucas? ¿Qué es la "no aurora"? ¿De qué se trata todo esto?
ResponderEliminarNo entiendo nada... y no es que pretenda, es que me intriga.
Espero esta vez respuestas.
Un abrazo.