domingo, 29 de agosto de 2010

¿Usted lo vio ? ¿O lo escuchó?


Bitácora.
Domingo 29 de Agosto de 2010

Se preguntaba si los pensamientos pueden ser tan estridentes como para llegar a la percepción de oídos ajenos. El temor a ser descubierto en divergencias con la lógica más barata, dicho de otro modo, atendiendo la inmortalidad del cangrejo, la vida fértil de la marrana o la numeración subsecuente de las luminarias estelares del universo, le aterrorizaba.

Ante la sospechada omnipotencia del oído humano, intentó regular el tono elevado de sus pensamientos, tarea inútil. Se sentía a cada paso tan escuchado como una estación de radio a la hora del alimento, perseguido, espiado. De pronto la compañía de oídos involuntariamente prestos devino un vértigo insostenible.

Corría pavorido por las aceras de las calles, miraba velozmente en todas direcciones, sucedía que, además de sentirse invadido por oídos ajenos, perecía de ellos recibir respuesta. Psicosis, pensaría cualquiera de nosotros. Sabrá el dios con de minúscula o la Diosa con D mayúscula el chismarajo que se armaría entre los dos otros distintos y distantes, que valga la re-ignorancia, sabrán las divinidades de las des que carajos quiera decir eso.   

El y los otros.

Pensamientos. Vientos desorientados. Al fin y al cabo nomás que chismes de lavadero a nivel de abstracción barata. No me crea mucho, yo sólo pasaba por ahí cuando aquel pobre inmortal corría por las calles, tapándose no los oídos oiga, si los ojos para no ver quien le hurgaba los pensamientos. Vaya usté a saber quién sería. A lo mejor usted lo vio, porque yo no lo vi, sólo lo oí cuando pensaba que…             

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