¿En qué momento dejaste de ser su padre?
¿Es que acaso alguna vez lo fuiste?
¿En qué momento encontraste en aquel ser, la felicidad que en aquel otro no encontraste?
¿En qué momento sus primeros pasos se reflejaron en la pantalla del televisor desde donde te perdías la cadencia de su naciente caminar?
¿En qué momento se te olvida pedir escuchar su voz al teléfono, cuando tus ocupaciones y sinergias externas te privan de esa necesidad?
¿He sido yo quien te ha arrebatado la paternidad?
¿He sido yo quien nunca en tus manos se permitió dejarla?
¿En qué momento dejamos la amiga, la madre y la hija de ser para ti?
¿En qué momento les privé a ustedes de la oportunidad de tener una utópica e inalcanzable familiar feliz?
¿En qué momento les privé de la oportunidad de darse cuenta de que tal es una mera ilusión, una idea creada, inútil e inalcanzable cuando uno de los participantes no cree que esta pueda ser real, porque jamás le creería tal?
¿En qué momento creímos que los ideales resistirían el reto de la paternidad?
¿En qué momento creímos que ésta resistiría al sistema y nos daría las armas para contrarrestarle?
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